Botones

lol

lunes, 1 de mayo de 2017

Las responsabilidades académicas y su impacto en la educación a través de los hábitos
Luna García José Guadalupe
Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla
Fecha: 29/ abril / 2017

Resumen
El objetivo principal es exponer una estrategia relacionada con los hábitos, priorizando su utilidad y beneficios que sirvan para mejorar el desempeño académico, de manera constante dando resultados cualitativos respecto a competencias, conocimientos y  habilidades. Mi postura surge del análisis de diversos autores que se enfocan en la autorregulación del aprendizaje. Sin embargo, considero que antes de autorregulado el aprendizaje  debemos limitarlo al dominio de conductas que distraigan de las metas cognitivas restringiendo el logro de aprendizajes esperados. Es por ello la importancia de revalorar la función de los hábitos dentro del aula, pues su desarrollo y su ejercitación constante proveerán de agilidad cognitiva y actitudinal que transformen la percepción del alumno respecto a las tareas académicas.
Palabras clave: hábitos, impacto, educación, agilidad, aprendizaje, modelado

Abstrac
The main objective is to expose a new strategy related with the habits, putting first its utility and benefits that work to improve the academic performance in a constant way, giving qualitative results related to competences, knowledge and abilities. My point of view comes from the analysis of many authors focused in the self-regulation of knowledge. Never the less I consider that before self-controlled the knowledge we should limit it to the domain of conducts that distract them from cognitive goals restricting the achievement of target learning. That’s why it is necessary the importance of valuing the function of habits inside the classroom, because their development and constant exercise will provide them of cognitive agility and attitude to transform the students’ perception regarding to academic assignments
Keywords: habits, impact, education, agility, knowledge, modeling


Résumé
L'objectif principal est exposer une stratégie liée aux habitudes, en donnant de la priorité à leur utilité et leur bénéfices pour améliorer le développement académique, donner des résultats qualitatifs quotidiennement sur les compétences, connaissances et habilités. À mon avis ne l'analyse de plusieurs d'écrivains qui étudient l'autorégulation de l'apprentissage et le limitent au domaine d'actions qui le distraient des buts cognitives.  C'est pour ça l'importance de revaloriser les bonnes habitudes dans la salle de classe, ça peut aider à l'agilité cognitive et d'attitude pour changer la perception des élèves en face aux devoirs académiques.
 Mots clés: habitudes, impact, éducation, agilité, apprentissage, modélisation

Cuántas veces ha tenido problemas con su hijo para lograr que realice alguna actividad sin que reproche, quién no tiene un familiar estudiando algún  nivel escolar y que aunque usted desee ayudarle no sepa cómo hacerlo. En muchas ocasiones es útil saber de qué manera podemos apoyar a nuestros familiares, amigos o conocidos. En el siguiente documento se da a conocer una manera en la que podrá relacionarse con la utilidad de los hábitos y cómo ellos tendrán un efecto positivo en el desempeño académico de quienes los desarrollen. Es importante mencionar que no solo son útiles en un contexto académico ya que incluso es bueno desarrollar hábitos para realizar por ejemplo tareas cotidianas o del hogar.
Dicho lo anterior me surge la inquietud de informar efectos positivos en el cumplimiento de responsabilidades académicas al involucrar a través del modelado de hábitos y cómo influyen en su futuro y aprendizaje.

Hábitos dentro del aula y desempeño académico
Los hábitos son conductas repetidas que se adquieren desde el nacimiento pasando por cada etapa de la vida, en ocasiones son aprendidos, a veces imitados y escasamente formados, son conductas que por su cotidianidad dejan de ser complejas y por el contrario se realizan de manera mecánica. Estas conductas repetidas facilitan actividades del día a día por ejemplo en la elección de ropa para salir a trabajar, en el camino preferido para llegar a un destino, ¿Por qué tomar transporte público en lugar de caminar? Puede ser por premura de llegar a tiempo a algún lugar o puede ser una actividad tan cotidiana que ya no se detiene a pensar simplemente se actúa. Académicamente cuando un alumno demuestra tener hábitos en el aula y nos remitimos a revisar sus apuntes, calificaciones, comportamiento y quizás hasta vestimenta, con frecuencia notaremos que la presencia de diversos hábitos o de  conductas repetidas, de alguna manera influyen en el logro académico de tal alumno.
Actualmente los logros académicos de los alumnos han disminuido y aunque existen decenas de factores los hábitos son uno de ellos, el impacto en la educación de los hábitos tiende a lo positivo, sin embargo, dentro del aula también podemos encontrar hábitos negativos. En cualquier caso, positivos o negativos el impacto en la educación es latente y se orienta a la tendencia que presenta mayor presencia de hábitos. Los hábitos dentro del aula son importantes porque de ellos depende que los alumnos a través de una serie de “pequeños pasos” (hábitos) puedan realizar adecuadamente los productos de la clase, por ejemplo aquel alumno que se le asigne la tarea de realizar un resumen no lograra realizarlo cumpliendo con las todas características que conlleva si no ha desarrollado el hábito de seguir una serie de actividades encaminadas al producto final como la lectura del texto, marcar conceptos, redactar ideas principales, para después unir estas ideas verificando que tengan coherencia.
Si el alumno tiene por ejemplo el hábito de tener enlistados estos cuatro pasos y realiza el segundo después del primero es muy probable que su producto final cumpla los requisitos necesarios para ser considerado resumen. Por otro lado,  aquel alumno que no tiene hábitos dentro del aula tenderá a olvidar uno o más pasos para que el producto final cumpla todos los requisitos o el tiempo requerido para realizar la tarea será mayor en comparación con el primer alumno, de manera que ciertos hábitos, sobretodo dentro del aula, impactan en la educación.
El impacto en la educación de los hábitos surge precisamente de la responsabilidad explicada en el párrafo anterior, donde el alumno con el hábito de enlistar los pasos y realizar uno por uno realiza la tarea de una manera minuciosa, sin duda este desempeño académico sería deseable en todos los alumnos para así impactar en su educación.
El desempeño académico no depende de los hábitos directamente, sin embargo, se ve influenciado por ellos, para cada actividad que ha de realizar un alumno sobre todo si se trata de conocimientos nuevos por aprender, un historial de hábitos favorecerá el logro de conocimiento procedimental de las actividades a la vez que apoyan la adquisición de conceptos lo que también creará en el alumno una sensación de saber, poder, y querer hacer  desarrollando un fuerte carácter actitudinal.

Los hábitos son muestra de que algo se ha aprendido
El aprender implica cambios de pensamiento y conducta o actitud del alumno, cuando algo se aprende tiende a realizarse de nuevo, lo que se realiza constantemente se perfecciona, perfeccionar implica repetir y reproducir “el hábito es un modo de conducta adquirido, es decir, una reacción aprendida, que supone la tendencia a repetir y a reproducir ciertas acciones o actuar en la misma forma general bajo las mismas o similares circunstancias” (William, 1998, p.171). La relación entre hábitos con aprendizaje es inherente ya sea que refiramos a aprendizaje conceptual, actitudinal o procedimental; si utilizamos con frecuencia un concepto, si repetimos quizás hasta inconscientemente una actitud o un procedimiento caeremos en cuenta de que esas conductas no son más que la muestra de que las aprendimos; una vez adquirido el conocimiento a través de su repetición éste se retendrá dando lugar a una base de conocimientos disponibles para ser utilizados en situaciones nuevas como consecuencia del aprendizaje, lo que generará una progresiva adaptación y modificación de la conducta.
El aprendizaje de la misma manera que los hábitos parten del intercambio en el aula, son un acto social. Vamos a la escuela a aprender, en ella aprendemos cuestiones académicas de español, matemáticas, ciencias e inglés por ejemplo. Y si permanecemos en casa aprendemos labores del hogar como limpiar la mesa, comer adecuadamente usando cubiertos, ser organizados, respetuosos y puntuales. Por lo tanto, en ambos casos aprendemos; la escuela, el hogar y el lugar en el que vivimos nos proveen de aprendizajes. El aprendizaje social tiene en cuenta las interacciones sociales por lo que estando en un espacio público a través de la observación cada conducta puede ser imitada, aprendida y repetida.
Hemos de examinar el papel de los principales agentes socializadores (familia, grupo de iguales y el ámbito escolar) en el aprendizaje de hábitos… así, la familia constituye un papel fundamental en la adquisición de unos adecuados hábitos… sin descartar el rol que desempeñan los profesores desde el ámbito escolar. (Jiménez, Cervelló, García, Santos e Iglesias, 2007, p. 387)
Aunque no todos los hábitos son imitados, sin duda los espacios que permiten interacciones sociales colaboran en la adquisición de hábitos adecuados para incrementar el desempeño académico.   

Modelar hábitos es un acto social por el cual se adquieren hábitos
Si los alumnos tienen hábitos, agilizaran su proceso de aprendizaje. Si agilizan su proceso de aprendizaje, entonces mejoraran en el cumplimiento de actividades académicas. Por lo tanto si los alumnos observan e imitan conductas hasta convertirlas en hábitos, entonces el cumplimiento en cuanto a cantidad y calidad de las actividades académicas encargadas aumentará; “El modelamiento es el componente crucial de la teoría cognoscitiva social, consistente en un término general que se refiere a los cambios conductuales, cognoscitivos y afectivos que derivan de observar uno o más modelos” (Fernández y Arroniz, 2011, p. 252).
No obstante modelar hábitos no garantiza mejorar el desempeño académico de los alumnos e incidir en el impacto en la educación porque existen infinidad de factores, sin embargo, le doy énfasis a los hábitos ya que vivimos en una época en que el docente no es más que un guía, un orientador y que la labor de aprender cada vez más recae en el sujeto de la educación, los alumnos deben aprender a aprender. En mi opinión cuando el grado de desempeño académico es bajo se debe a la poca atención prestada al cimiento de bases sólidas que permitan a los estudiantes ser aptos para aprender a aprender; hay hábitos con mayor importancia que los demás, denominados “hábitos fundamentales” porque influyen en otras actividades iniciando un proceso que transforma todo con el tiempo (Duhigg, 2012).
El modelado de hábitos es indispensable para agilizar procesos de aprendizaje ya que los alumnos que han desarrollado hábitos dentro del aula tienen facilidad para realizar las diferentes actividades académicas manteniéndose en orden. Con base en los resultados de la primera evaluación del primer grado grupo “B” de la escuela Ahuizotl, además de un análisis a través de una ficha de control de hábitos se concluye que los hábitos dentro del aula son indispensables para agilizar el proceso de aprendizaje, sin embargo, existen tres de cada 20 excepciones que son ágiles pero no muestran formación en hábitos. Estas excepciones son mínimas, pues son precisamente los alumnos con mejor desempeño académico que aunque no mantienen hábitos dentro del aula su razonamiento está más desarrollado que el resto de sus compañeros, son alumnos destacados de manera que frente a cualquier actividad escolar se mantienen en ventaja. Una posible explicación surge de la investigación del Modelo explicativo del desempeño académico desde la autoeficacia y los problemas de conducta el cual menciona que hay “estudiantes que tienen habilidades similares, pero percepciones distintas sobres sus capacidades personales, [en consecuencia] obtienen desempeños académicos diferentes” (Castellanos, Latorre, Mateus y Navarro, 2017, p.159). Es decir, el desempeño académico también se ve afectado por la percepción que tienen los alumnos de sus capacidades, por tanto a través de los hábitos los alumnos agilizan procesos de aprendizaje percibiéndose más capaces al realizar en menor tiempo las actividades académicas.

Los alumnos que se han formado en hábitos son aquellos que tienen mejor desempeño académico
Aludí más arriba sobre la influencia de los hábitos al agilizar tiempo y aumentar la calidad de las tareas que realizan los alumnos, por consiguiente desarrollar las habilidades necesarias para aprender a aprender de modo que el desempeño académico se vea incrementado, al respecto, en palabras de William (1982)
Los objetivos del proceso de aprendizaje en la situación escolar son: la adquisición de conocimiento, el desarrollo de habilidades y hábitos que supongan la capacidad de realizar tareas o de adquirir módulos de conducta, el funcionamiento de la potencia de pensar claramente, la posesión de recursos y la independencia. (p. 245)
Pongamos por caso un grupo con rezago educativo, el cual a partir de la observación se determina que las actividades que se realizan no tienen control de tiempo pudiendo utilizar hasta 80 minutos para realizar una sola actividad, y sólo de tres a cuatro alumnos la habrá concluido satisfactoriamente, los demás, básicamente se dedicaron a copiar o transcribir textos sin procesar la información y en constante distracción o problemas de conducta; por esta razón frecuentemente se les deja la actividad iniciada en clase como tarea, sin embargo, pocos la realizan.
Los alumnos no regulan sus actividades, no mantienen una organización para realizar tareas o trabajos que favorezcan el aprendizaje, esto se hace evidente al observar sus cuadernos o al cuestionar sobre el tema y no obtener respuesta alguna, además de la inasistencia; me resulta claro que estas conductas se deben a la falta de regulación, de control y consciencia. En mi opinión tener hábitos permite a los alumnos regular su aprendizaje y favorece en un futuro la capacidad de autorregularlo “el sujeto se experimenta así, como sujeto responsable de su conducta, aunque no sea consciente directamente de todos los aspectos automatizados durante la adquisición del hábito” (Jiménez y Sanz, 2015, p. 83).
Aunque son diversos los factores que interactúan en cuanto al desempeño académico, lo asocio a problemas de conducta y baja percepción de autoeficacia; los primeros dificultan mantener la atención limitando el procesamiento de la información que este siendo abordada, por otra parte la percepción de autoeficacia que presenten los alumnos determina el esfuerzo y voluntad a invertir en la realización exitosa de las tareas antes de pensar siquiera en abandonar. Es por ello que modelar hábitos de organización, responsabilidad, higiene, lectura puntualidad, estrategias de estudio e incluso de motivación dentro del aula permite que los alumnos se apropien de ellos y al repetirlos con mayor facilidad en nuevas situaciones se sientan competentes. En definitiva “un estudiante que se percibe como competente académicamente tiene comportamientos eficaces en el entorno escolar que le conducen a tener éxito académico” (Castellanos y cols., 2017, p.159). Esos comportamientos eficaces no son más que hábitos, conductas adquiridas que pueden modificar, agilizar y adaptar, por tanto los alumnos que se han formado en hábitos tienen mayor desempeño académico. 

 Conclusión
Demostrar que los hábitos son el reflejo de un aprendizaje y que a su vez éstos se adquieren, es el principio que justifica la necesidad de modelar hábitos indispensables que agilicen los procesos de aprendizaje, es innegable, que esos hábitos una vez adquiridos, se ha demostrado y respaldado que los alumnos que han sido socializado en hábitos logran un mejor desempeño académico que a mediano o largo plazo impactará positivamente en la educación de los alumnos de nivel secundaria, específicamente primer grado ya que son ellos los que la mayoría de las veces no han adquirido hábitos básicos.

Referencias

Castellanos, V., Latorre, D., Mateus, S., y Navarro, C. (2017). Modelo explicativo del desempeño académico desde la autoeficacia y los problemas de conducta. Revista Colombiana de Psicología, 26 (1), 149-161. doi: 10.15446/rcp.v26n1.56221
Duhigg, C. (2012, febrero). El poder de los hábitos. Por qué hacemos lo que hacemos en la vida y en los negocios. Resumido.com. Recuperado de http://ci.bepensa.com/lecturas/ElPoderDeLosHabitos.pdf
Jiménez, A. A. y Sanz, M. A. (2015, junio). Hábitos y valores: un área de mejora para
los centros. Participación Educativa (6). Recuperado de
https://sede.educacion.gob.es/publiventa/detalle.action?cod=20409
Jiménez, C. R., Cervelló, G. E., García, C. T., Santos, R. F., Iglesias, G. D. (2007). Estudio de las relaciones entre motivación, práctica deportiva extraescolar y hábitos alimenticios y de descanso en estudiantes de Educación Física. International Journal of Clinical and Health Psychology (2). Recuperado de https://www.researchgate.net/profile/Tomas_Garcia_Calvo/publication/28157794_Estudio_de_las_relaciones_entre_motivacion_practica_deportiva_extraescolar_y_habitos_alimenticios_y_de_descanso_en_estudiantes_de_Educacion_Fisica/links/0deec52e5c5c71ee58000000/Estudio-de-las-relaciones-entre-motivacion-practica-deportiva-extraescolar-y-habitos-alimenticios-y-de-descanso-en-estudiantes-de-Educacion-Fisica.pdf
William, A. K. (1998). Formación de hábitos. En Psicología de la educación: psicopedagogía fundamental y didáctica. Aplicaciones especiales y enseñanza programada (pp. 171-181). Madrid: Morata.
William, A. K. (1982). El proceso de aprendizaje. En Psicología educativa (pp. 243-248). Madrid: Morata.