Las
responsabilidades académicas y su impacto en la educación a través de los hábitos
Luna García José
Guadalupe
Universidad Popular Autónoma
del Estado de Puebla
Fecha: 29/ abril / 2017
Resumen
El objetivo principal es exponer una
estrategia relacionada con los hábitos, priorizando su utilidad y beneficios
que sirvan para mejorar el desempeño académico, de manera constante dando
resultados cualitativos respecto a competencias, conocimientos y habilidades. Mi postura surge del análisis de
diversos autores que se enfocan en la autorregulación del aprendizaje. Sin
embargo, considero que antes de autorregulado el aprendizaje debemos limitarlo al dominio de conductas que distraigan de las metas cognitivas restringiendo el logro de aprendizajes esperados.
Es por ello la importancia de revalorar la función de los hábitos dentro del
aula, pues su desarrollo y su ejercitación constante proveerán de agilidad
cognitiva y actitudinal que transformen la percepción del alumno respecto a las
tareas académicas.
Palabras
clave: hábitos, impacto, educación, agilidad, aprendizaje, modelado
Abstrac
The main objective is to expose a new strategy
related with the habits, putting first its utility and benefits that work to
improve the academic performance in a constant way, giving qualitative results
related to competences, knowledge and abilities. My point of view comes from
the analysis of many authors focused in the self-regulation of knowledge. Never
the less I consider that before self-controlled the knowledge we should limit
it to the domain of conducts that distract them from cognitive goals restricting the achievement of target learning. That’s why it is necessary the
importance of valuing the function of habits inside the classroom, because
their development and constant exercise will provide them of cognitive agility
and attitude to transform the students’ perception regarding to academic
assignments
Keywords: habits,
impact, education, agility, knowledge, modeling
Résumé
L'objectif principal est exposer une stratégie liée aux habitudes, en donnant de la priorité à leur utilité et leur bénéfices pour améliorer le développement académique, donner des résultats qualitatifs quotidiennement sur les compétences, connaissances et habilités. À mon avis ne l'analyse de plusieurs d'écrivains qui étudient l'autorégulation de l'apprentissage et le limitent au domaine d'actions qui le distraient des buts cognitives. C'est pour ça l'importance de revaloriser les bonnes habitudes dans la salle de classe, ça peut aider à l'agilité cognitive et d'attitude pour changer la perception des élèves en face aux devoirs académiques.
Mots clés: habitudes, impact, éducation, agilité, apprentissage, modélisation
Résumé
L'objectif principal est exposer une stratégie liée aux habitudes, en donnant de la priorité à leur utilité et leur bénéfices pour améliorer le développement académique, donner des résultats qualitatifs quotidiennement sur les compétences, connaissances et habilités. À mon avis ne l'analyse de plusieurs d'écrivains qui étudient l'autorégulation de l'apprentissage et le limitent au domaine d'actions qui le distraient des buts cognitives. C'est pour ça l'importance de revaloriser les bonnes habitudes dans la salle de classe, ça peut aider à l'agilité cognitive et d'attitude pour changer la perception des élèves en face aux devoirs académiques.
Mots clés: habitudes, impact, éducation, agilité, apprentissage, modélisation
Cuántas veces ha
tenido problemas con su hijo para lograr que realice alguna actividad sin que
reproche, quién no tiene un familiar estudiando algún nivel escolar y que aunque usted desee
ayudarle no sepa cómo hacerlo. En muchas ocasiones es útil saber de qué manera
podemos apoyar a nuestros familiares, amigos o conocidos. En el siguiente
documento se da a conocer una manera en la que podrá relacionarse con la utilidad
de los hábitos y cómo ellos tendrán un efecto positivo en el desempeño académico
de quienes los desarrollen. Es importante mencionar que no solo son útiles en
un contexto académico ya que incluso es bueno desarrollar hábitos para realizar
por ejemplo tareas cotidianas o del hogar.
Dicho lo anterior
me surge la inquietud de informar efectos positivos en el cumplimiento de
responsabilidades académicas al involucrar a través del modelado de hábitos y cómo
influyen en su futuro y aprendizaje.
Hábitos
dentro del aula y desempeño académico
Los hábitos son
conductas repetidas que se adquieren desde el nacimiento pasando por cada etapa
de la vida, en ocasiones son aprendidos, a veces imitados y escasamente
formados, son conductas que por su cotidianidad dejan de ser complejas y por el
contrario se realizan de manera mecánica. Estas conductas repetidas facilitan
actividades del día a día por ejemplo en la elección de ropa para salir a trabajar,
en el camino preferido para llegar a un destino, ¿Por qué tomar transporte
público en lugar de caminar? Puede ser por premura de llegar a tiempo a algún
lugar o puede ser una actividad tan cotidiana que ya no se detiene a pensar
simplemente se actúa. Académicamente cuando un alumno demuestra tener hábitos
en el aula y nos remitimos a revisar sus apuntes, calificaciones,
comportamiento y quizás hasta vestimenta, con frecuencia notaremos que la
presencia de diversos hábitos o de
conductas repetidas, de alguna manera influyen en el logro académico de
tal alumno.
Actualmente los
logros académicos de los alumnos han disminuido y aunque existen decenas de
factores los hábitos son uno de ellos, el impacto en la educación de los
hábitos tiende a lo positivo, sin embargo, dentro del aula también podemos
encontrar hábitos negativos. En cualquier caso, positivos o negativos el
impacto en la educación es latente y se orienta a la tendencia que presenta
mayor presencia de hábitos. Los hábitos dentro del aula son importantes porque
de ellos depende que los alumnos a través de una serie de “pequeños pasos”
(hábitos) puedan realizar adecuadamente los productos de la clase, por ejemplo
aquel alumno que se le asigne la tarea de realizar un resumen no lograra
realizarlo cumpliendo con las todas características que conlleva si no ha
desarrollado el hábito de seguir una serie de actividades encaminadas al
producto final como la lectura del texto, marcar conceptos, redactar ideas
principales, para después unir estas ideas verificando que tengan coherencia.
Si el alumno tiene
por ejemplo el hábito de tener enlistados estos cuatro pasos y realiza el
segundo después del primero es muy probable que su producto final cumpla los
requisitos necesarios para ser considerado resumen. Por otro lado, aquel alumno que no tiene hábitos dentro del
aula tenderá a olvidar uno o más pasos para que el producto final cumpla todos
los requisitos o el tiempo requerido para realizar la tarea será mayor en comparación
con el primer alumno, de manera que ciertos hábitos, sobretodo dentro del aula,
impactan en la educación.
El impacto en la
educación de los hábitos surge precisamente de la responsabilidad explicada en
el párrafo anterior, donde el alumno con el hábito de enlistar los pasos y
realizar uno por uno realiza la tarea de una manera minuciosa, sin duda este
desempeño académico sería deseable en todos los alumnos para así impactar en su
educación.
El desempeño
académico no depende de los hábitos directamente, sin embargo, se ve
influenciado por ellos, para cada actividad que ha de realizar un alumno sobre
todo si se trata de conocimientos nuevos por aprender, un historial de hábitos
favorecerá el logro de conocimiento procedimental de las actividades a la vez
que apoyan la adquisición de conceptos lo que también creará en el alumno una
sensación de saber, poder, y querer hacer
desarrollando un fuerte carácter actitudinal.
Los
hábitos son muestra de que algo se ha aprendido
El aprender
implica cambios de pensamiento y conducta o actitud del alumno, cuando algo se
aprende tiende a realizarse de nuevo, lo que se realiza constantemente se
perfecciona, perfeccionar implica repetir y reproducir “el hábito es un modo de
conducta adquirido, es decir, una reacción aprendida, que supone la tendencia a
repetir y a reproducir ciertas acciones o actuar en la misma forma general bajo
las mismas o similares circunstancias” (William, 1998, p.171). La relación
entre hábitos con aprendizaje es inherente ya sea que refiramos a aprendizaje
conceptual, actitudinal o procedimental; si utilizamos con frecuencia un
concepto, si repetimos quizás hasta inconscientemente una actitud o un
procedimiento caeremos en cuenta de que esas conductas no son más que la
muestra de que las aprendimos; una vez adquirido el conocimiento a través de su
repetición éste se retendrá dando lugar a una base de conocimientos disponibles
para ser utilizados en situaciones nuevas como consecuencia del aprendizaje, lo
que generará una progresiva adaptación y modificación de la conducta.
El
aprendizaje de la misma manera que los hábitos parten del intercambio en el
aula, son un acto social. Vamos a la
escuela a aprender, en ella aprendemos cuestiones académicas de español,
matemáticas, ciencias e inglés por ejemplo. Y si permanecemos en casa
aprendemos labores del hogar como limpiar la mesa, comer adecuadamente usando
cubiertos, ser organizados, respetuosos y puntuales. Por lo tanto, en ambos
casos aprendemos; la escuela, el hogar y el lugar en el que vivimos nos proveen
de aprendizajes. El aprendizaje social tiene en cuenta las interacciones
sociales por lo que estando en un espacio público a través de la observación
cada conducta puede ser imitada, aprendida y repetida.
Hemos
de examinar el papel de los principales agentes socializadores (familia, grupo
de iguales y el ámbito escolar) en el aprendizaje de hábitos… así, la familia
constituye un papel fundamental en la adquisición de unos adecuados hábitos…
sin descartar el rol que desempeñan los profesores desde el ámbito escolar.
(Jiménez, Cervelló, García, Santos e Iglesias, 2007, p. 387)
Aunque no todos
los hábitos son imitados, sin duda los espacios que permiten interacciones
sociales colaboran en la adquisición de hábitos adecuados para incrementar el
desempeño académico.
Modelar
hábitos es un acto social por el cual se adquieren hábitos
Si los alumnos
tienen hábitos, agilizaran su proceso de aprendizaje. Si agilizan su proceso de
aprendizaje, entonces mejoraran en el cumplimiento de actividades académicas.
Por lo tanto si los alumnos observan e imitan conductas hasta convertirlas en
hábitos, entonces el cumplimiento en cuanto a cantidad y calidad de las
actividades académicas encargadas aumentará; “El modelamiento es el componente
crucial de la teoría cognoscitiva social, consistente en un término general que
se refiere a los cambios conductuales, cognoscitivos y afectivos que derivan de
observar uno o más modelos” (Fernández y Arroniz, 2011, p. 252).
No obstante
modelar hábitos no garantiza mejorar el desempeño académico de los alumnos e
incidir en el impacto en la educación porque existen infinidad de factores, sin
embargo, le doy énfasis a los hábitos ya que vivimos en una época en que el
docente no es más que un guía, un orientador y que la labor de aprender cada
vez más recae en el sujeto de la educación, los alumnos deben aprender a
aprender. En mi opinión cuando el grado de desempeño académico es bajo se debe
a la poca atención prestada al cimiento de bases sólidas que permitan a los
estudiantes ser aptos para aprender a aprender; hay hábitos con mayor
importancia que los demás, denominados “hábitos fundamentales” porque influyen
en otras actividades iniciando un proceso que transforma todo con el tiempo
(Duhigg, 2012).
El
modelado de hábitos es indispensable para agilizar procesos de aprendizaje ya
que los alumnos que han desarrollado hábitos dentro del aula tienen facilidad
para realizar las diferentes actividades académicas manteniéndose en orden. Con
base en los resultados de la primera evaluación del primer grado grupo “B” de
la escuela Ahuizotl, además de un análisis a través de una ficha de control de
hábitos se concluye que los hábitos dentro del aula son indispensables para
agilizar el proceso de aprendizaje, sin embargo, existen tres de cada 20
excepciones que son ágiles pero no muestran formación en hábitos. Estas
excepciones son mínimas, pues son precisamente los alumnos con mejor desempeño
académico que aunque no mantienen hábitos dentro del aula su razonamiento está
más desarrollado que el resto de sus compañeros, son alumnos destacados de
manera que frente a cualquier actividad escolar se mantienen en ventaja. Una
posible explicación surge de la investigación del Modelo explicativo del desempeño académico
desde la autoeficacia y los problemas de conducta el cual menciona que hay “estudiantes que tienen
habilidades similares, pero percepciones distintas sobres sus capacidades
personales, [en consecuencia]
obtienen desempeños académicos diferentes” (Castellanos,
Latorre, Mateus y Navarro, 2017, p.159). Es decir, el
desempeño académico también se ve afectado por la percepción que tienen los
alumnos de sus capacidades, por tanto a través de los hábitos los alumnos
agilizan procesos de aprendizaje percibiéndose más capaces al realizar en menor
tiempo las actividades académicas.
Los
alumnos que se han formado en hábitos son aquellos que tienen mejor desempeño
académico
Aludí más arriba
sobre la influencia de los hábitos al agilizar tiempo y aumentar la calidad de
las tareas que realizan los alumnos, por consiguiente desarrollar las
habilidades necesarias para aprender a aprender de modo que el desempeño
académico se vea incrementado, al respecto, en palabras de William (1982)
Los
objetivos del proceso de aprendizaje en la situación escolar son: la
adquisición de conocimiento, el desarrollo de habilidades y hábitos que
supongan la capacidad de realizar tareas o de adquirir módulos de conducta, el
funcionamiento de la potencia de pensar claramente, la posesión de recursos y
la independencia. (p. 245)
Pongamos por caso
un grupo con rezago educativo, el cual a partir de la observación se determina
que las actividades que se realizan no tienen control de tiempo pudiendo
utilizar hasta 80 minutos para realizar una sola actividad, y sólo de tres a
cuatro alumnos la habrá concluido satisfactoriamente, los demás, básicamente se
dedicaron a copiar o transcribir textos sin procesar la información y en
constante distracción o problemas de conducta; por esta razón frecuentemente se
les deja la actividad iniciada en clase como tarea, sin embargo, pocos la
realizan.
Los alumnos no
regulan sus actividades, no mantienen una organización para realizar tareas o
trabajos que favorezcan el aprendizaje, esto se hace evidente al observar sus
cuadernos o al cuestionar sobre el tema y no obtener respuesta alguna, además
de la inasistencia; me resulta claro que estas conductas se deben a la falta de
regulación, de control y consciencia. En mi opinión tener hábitos permite a los
alumnos regular su aprendizaje y favorece en un futuro la capacidad de
autorregularlo “el sujeto se experimenta así, como sujeto responsable de su
conducta, aunque no sea consciente directamente de todos los aspectos
automatizados durante la adquisición del hábito” (Jiménez y Sanz, 2015, p. 83).
Aunque son
diversos los factores que interactúan en cuanto al desempeño académico, lo
asocio a problemas de conducta y baja percepción de autoeficacia; los primeros
dificultan mantener la atención limitando el procesamiento de la información
que este siendo abordada, por otra parte la percepción de autoeficacia que
presenten los alumnos determina el esfuerzo y voluntad a invertir en la
realización exitosa de las tareas antes de pensar siquiera en abandonar. Es por
ello que modelar hábitos de organización, responsabilidad, higiene, lectura
puntualidad, estrategias de estudio e incluso de motivación dentro del aula
permite que los alumnos se apropien de ellos y al repetirlos con mayor
facilidad en nuevas situaciones se sientan competentes. En definitiva “un
estudiante que se percibe como competente académicamente tiene comportamientos
eficaces en el entorno escolar que le conducen a tener éxito académico” (Castellanos y cols., 2017,
p.159). Esos comportamientos eficaces no son
más que hábitos, conductas adquiridas que pueden modificar, agilizar y adaptar,
por tanto los alumnos que se han formado en hábitos tienen mayor desempeño
académico.
Conclusión
Demostrar que los hábitos son el reflejo
de un aprendizaje y que a su vez éstos se adquieren, es el principio que
justifica la necesidad de modelar hábitos indispensables que agilicen los
procesos de aprendizaje, es innegable, que esos hábitos una vez adquiridos, se
ha demostrado y respaldado que los alumnos que han sido socializado en hábitos
logran un mejor desempeño académico que a mediano o largo plazo impactará
positivamente en la educación de los alumnos de nivel secundaria,
específicamente primer grado ya que son ellos los que la mayoría de las veces
no han adquirido hábitos básicos.
Referencias
Castellanos, V.,
Latorre, D., Mateus, S., y Navarro, C. (2017). Modelo explicativo del desempeño
académico desde la autoeficacia y los problemas de conducta. Revista
Colombiana de Psicología, 26 (1), 149-161. doi: 10.15446/rcp.v26n1.56221
Duhigg, C. (2012, febrero).
El poder de los hábitos. Por qué hacemos lo que hacemos en la vida y en los
negocios. Resumido.com. Recuperado de
http://ci.bepensa.com/lecturas/ElPoderDeLosHabitos.pdf
Jiménez, A. A. y Sanz, M. A.
(2015, junio). Hábitos y valores: un
área de mejora para
los centros. Participación Educativa (6). Recuperado de https://sede.educacion.gob.es/publiventa/detalle.action?cod=20409
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Jiménez, C. R., Cervelló, G.
E., García, C. T., Santos, R. F., Iglesias, G. D. (2007). Estudio de las relaciones entre motivación,
práctica deportiva extraescolar y hábitos alimenticios y de descanso en
estudiantes de Educación Física. International Journal of Clinical and Health
Psychology (2). Recuperado de https://www.researchgate.net/profile/Tomas_Garcia_Calvo/publication/28157794_Estudio_de_las_relaciones_entre_motivacion_practica_deportiva_extraescolar_y_habitos_alimenticios_y_de_descanso_en_estudiantes_de_Educacion_Fisica/links/0deec52e5c5c71ee58000000/Estudio-de-las-relaciones-entre-motivacion-practica-deportiva-extraescolar-y-habitos-alimenticios-y-de-descanso-en-estudiantes-de-Educacion-Fisica.pdf
William, A. K. (1998).
Formación de hábitos. En Psicología de la
educación: psicopedagogía fundamental y didáctica. Aplicaciones especiales y
enseñanza programada (pp. 171-181). Madrid: Morata.
William, A. K. (1982). El
proceso de aprendizaje. En Psicología
educativa (pp. 243-248). Madrid: Morata.
Es cierto que debemos formar hábitos de estudio en los alumnos para mejorar su desempeño académico, pero no lo podemos hacer solos, necesitamos del apoyo de los padres de familia algo que no siempre tenemos, pues recordemos en casa la pareja trabaja, dejando solos a sus hijos, no están al pendiente de ellos y no saben si hacen tareas o no, o si toman el tiempo necesario para estudiar o repasar los temas vistos en el colegio.
ResponderBorrarcoincido que los alumnos necesitan hábitos, pero creo que es responsabilidad compartida de ellos mismos, maestros y padres de familia.
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